El instituto público IPEA de Brasil corrigió ayer una polémica encuesta que aseguraba que el 65% de los brasileños considera que la mujer que usa ropa que muestra el cuerpo merece ser atacada. El porcentaje correcto es 26%.
Los resultados del estudio sobre la violencia contra la mujer provocaron una fuerte polémica y hasta un duro comentario de la presidenta Dilma Rousseff. El director responsable por el estudio, Rafael Guerreiro, presentó su renuncia, informó IPEA.
La Secretaría de las Mujeres del Gobierno, con rango ministerial, rechazó también ese nuevo resultado (26%). “Continúa siendo lamentable el número de personas” que apoyó la primera afirmación y que defiende “la no interferencia” en casos de violencia doméstica, según un comunicado.






