Ayer 56 personas pudieron salir de la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en la ciudad de Lugansk, donde estaban retenidas desde que fue ocupada el domingo por activistas prorrusos, informó la oficina de prensa de dicha dependencia.
Como resultado de las conversaciones con los ocupantes del edificio, salieron 56 personas, según un comunicado publicado en la página web de la entidad de seguridad. El SBU denunció el martes que los activistas prorrusos mantenían a unas 60 personas como rehenes.
Las regiones de Donetsk y Lugansk, en el sureste industrial de Ucrania, se mantienen firmes en su pulso con las autoridades de Kiev a pesar de las amenazas del Gobierno central, que prometió liberar, incluso por la fuerza, las sedes ocupadas por los prorrusos.
Donetsk, Lugansk y Járkov son regiones fronterizas con Rusia que buscan aliarse a la Unión Aduanera liderada por Moscú y dejar de pertenecer a Ucrania, como sucedió con Crimea, que lo hizo mediante un referéndum.
Se anunció una reunión entre Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y Ucrania, para el jueves 17. Victoria Nuland, secretaria de Estado adjunta para Europa, indicó: “Debo decir que no tenemos grandes esperanzas en estas conversaciones, pero pensamos que es muy importante dejar abierta esta puerta diplomática”.






