Al menos 59 personas murieron en ataques contra barrios en manos del Gobierno sirio en Damasco y Homs, en una jornada de violencia con acusaciones contradictorias de utilización de armas químicas.
En Raqa (norte), los yihadistas del Estado Islámico en Irak y en el Levante (EIIL) afirmaron haber crucificado a dos hombres acusados de haber realizado un atentado.
En Homs, controlada en gran parte por el Ejército regular, por lo menos 45 personas murieron y 85 resultaron heridas en un atentado con coche-bomba y por un disparo de cohete, anunció el gobernador Talal al Barazi.
Un coche-bomba causó 36 muertos y 75 heridos, y media hora más tarde, durante la evacuación de las víctimas, un cohete de fabricación artesanal causó nueve fallecidos y diez heridos. En Damasco, 14 personas murieron y 86 resultaron heridas por cuatro obuses disparados contra un instituto de estudios religiosos en la vieja ciudad, afirmó la agencia oficial Sana.






