Los rebeldes prorrusos en el este de Ucrania decidieron mantener su controvertido referendo separatista, desafiando el llamado del presidente ruso Vladimir Putin a aplazarlo para hallar una solución a la crisis.
La Unión Europea aseguró que la celebración del referéndum del domingo en Donetsk y Lugansk “no tendrá ninguna legitimidad democrática y sólo agravará más la situación”. El escenario planteado por Putin para rebajar la tensión en Ucrania quedo abortado.
Putin propuso un escenario de “diálogo” que preveía la paralización de la operación militar ucraniana en el sureste del país a cambio de un aplazamiento de referéndum. Sin embargo, Kiev calificó el jueves de “broma” estas propuestas.






