El bus en el que murieron calcinados 32 niños en Colombia transitaba ilegalmente y su conductor, que escapó de una muchedumbre airada, es investigado por presunta imprudencia.
El conductor del bus, en poder de las autoridades y cuya identidad no ha sido revelada, carecía de licencia de conducción y transportaba 52 menores, superando el cupo permitido del vehículo.
La versión de una niña sobreviviente coincide con la hipótesis de imprudencia del chofer. El conductor “se bajó del bus para echar gasolina y todos los niños estábamos arriba. De un momento a otro el bus comenzó a echar chispas, en ese momento el chofer salió corriendo a buscar agua y después se fue”, contó la menor.






