Las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk se unificaron ayer bajo el nombre de Novorossía (Nueva Rusia), en un acto que se realizó la víspera de las elecciones presidenciales ucranianas.
La ceremonia de unificación tuvo lugar en un hotel de Donetsk, la capital de la homónima región prorrusa, ante representantes de otras regiones del sureste ucraniano: Odessa, Jersón, Nikoláyev, Dnipropetrovsk y Zaparozhie.
Los firmantes fueron el primer ministro de la república popular de Donetsk, Alexandr Borodái, ciudadano ruso, según Kiev, y el líder separatista y jefe del legislativo de Lugansk, Alexéi Kariakin, informaron medios locales.
La firma del documento tuvo lugar a puerta cerrada, bajo unas estrictas medidas de seguridad y con la sola presencia del canal de televisión rusa Rossía-24.
Los insurgentes reconocieron que en sus filas se ha producido una división entre los que apoyaban el acto de unificación y los que defienden incluir en Novorossía a las ocho regiones surorientales, de mayoría rusohablante. “Llamaremos a nuestro Estado Novorossía. En él ingresarán las ocho regiones del sureste de Ucrania”, dijo Pável Gubarev, autoproclamado gobernador de Donetsk.
El presidente ruso, Vladímir Putin, fue el primero en hablar públicamente de Novorossía, en referencia a los territorios del este de Ucrania cercanos al Mar Negro y controlados desde el siglo XVIII por el imperio ruso en tiempos de Catalina la Grande.
Los rebeldes se proponen boicotear las elecciones presidenciales que se celebrarán hoy, en las que están llamados a votar cinco millones de electores de las separatistas Donetsk y Lugansk.






