Los líderes del G7 mostraron su unidad y su respaldo a Ucrania, antes de recibir por turnos en París al presidente ruso, Vladímir Putin, para exigirle que ayude a desactivar la peligrosa crisis.
Putin no pudo participar en el encuentro de Bruselas por “desestabilizar” a Ucrania, según acordaron los líderes mundiales. El Mandatario ruso viajó directamente a París para participar en las conmemoraciones del “desembarco aliado” en Normandía.
Su visita sirvió en realidad para recibir sermones tras dos meses de aislamiento diplomático. En un primer encuentro en la capital francesa con el primer ministro británico David Cameron, éste le dijo que era “inaceptable” el status quo de tensión militar con Kiev, según dijo el líder británico a la BBC. “Rusia debe reconocer formalmente y trabajar con el nuevo presidente” ucraniano Petro Poroshenko, declaró Cameron.
Luego Hollande recibió a Putin con una cena tardía, tras haber comido previamente con el presidente de EEUU, Barack Obama. “No tengo dudas de que voy a ver a Putin”, sostuvo Obama en rueda de prensa en Bruselas.
“Si tengo la oportunidad de hablarle le transmitiré el mismo mensaje (crítico) que mantuve desde el principio de la crisis”, agregó.
Putin igual se reunirá con la canciller alemana Angela Merkel. Aseguró que no descartaba ninguna cita, incluido con Poroshenko.






