El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ordenó la creación de corredores humanitarios para que los civiles puedan salir de las zonas de combate en el este del país, respondiendo así a una de las peticiones de Moscú.
Poco después de este anuncio, en momentos en que Alemania destacaba “el nuevo ambiente” que permite esperar una futura salida de la crisis en Ucrania, Rusia saludó la decisión de Poroshenko.
Desde el 13 de abril, las fuerzas ucranianas cumplen una operación militar contra la insurrección armada prorrusa en el este que ya ha dejado más de 200 muertos entre rebeldes, soldados y civiles.
Además de responder a una de las peticiones de Moscú, la iniciativa de Poroshenko tranquiliza a las organizaciones humanitarias, preocupadas por el uso que Kiev estaba haciendo de los tanques y los ataques aéreos en zonas pobladas.






