Las fuerzas armadas ucranianas reanudaron ayer su operación “antiterrorista” contra los separatistas prorrusos en el este del país, recobrando un puesto fronterizo, pese a los esfuerzos para extender la frágil tregua decretada hace diez días.
El presidente ruso Vladimir Putin estimó, tras analizar con su Consejo de Seguridad, la situación en Ucrania que ésta se “está degradando con rapidez”. El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, afirmó que sus fuerzas retomaron un puesto en la frontera ocupado por los separatistas prorrusos, en la región de Lugansk.
Señaló que se trata de la “primera victoria” del Ejército tras reanudar los combates. En un dramático mensaje a la nación, dijo que su plan de paz para intentar resolver la crisis estaba siendo utilizado por los separatistas para reagruparse.






