El operador de telefonía móvil estadounidense T-Mobile fue acusado por las autoridades estadounidenses de hacer pagar a sus clientes por servicios SMS a los que no estaban suscritos.
La principal autoridad estadounidense de la competencia (FTC) informó de una denuncia en la que expresa que T-Mobile EEUU habría ganado “centenares de millones de dólares facturando gastos por servicios de SMS ‘premium’ que, en numerosos casos, no fueron jamás autorizados por los clientes”.
“La FTC estima que T-Mobile recibió alrededor de 35% a 40% del total facturado a los clientes gracias a servicios de consejos para encontrar pareja, horóscopos o información sobre celebridades”. El jefe de T-Mobile EEUU, John Legere, calificó las acusaciones de “infundadas”.






