El Ejército de Liberación Nacional (ELN), segundo grupo rebelde más importante en Colombia, intensifica sus acciones militares para mostrar fuerza tras anunciar que negociará con el Gobierno, cuando el grupo guevarista cumplió ayer 50 años desde su fundación.
“Quieren aparecer fuertes en la negociación para luchar contra la percepción de que es una guerrilla derrotada y diezmada”, dijo el investigador de la Fundación Paz y Reconciliación Ariel Ávila, quien destacó que en el último mes se han registrado acciones urbanas, algo que no sucedía desde hace cuatro años.
El ELN reconoció un ataque con explosivos contra una comisaría en Bogotá hace dos semanas, que dejó cuatro lesionados, y otro contra un oleoducto el domingo, que provocó 13 heridos. Además, el grupo, que concentra sus acciones en las zonas mineras y petroleras y tiene una agenda enfocada en el control nacional de los recursos naturales, fue acusado el lunes por las autoridades del secuestro de un geólogo.
“Quieren enviar un mensaje, pero estas acciones también le quitan espacio político”, dijo Jorge Alberto Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos. El ELN nació en los años 60 inspirado en la revolución cubana y tuvo entre sus fundadores a los sacerdotes Camilo Torres y Manuel Pérez, exponentes de la Teología de la Liberación; dio a conocer el 10 de junio un preacuerdo con el gobierno de Juan Manuel Santos para un diálogo de paz.






