El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el viernes a un empresario chino que reside en Canadá de haber accedido de forma ilegal a ordenadores de contratistas de defensa estadounidense y de haber robado secretos militares.
Según documentos presentados ayer ante un tribunal de Los Angeles, el empresario Su Bin robó durante años información de Boeing y trabajó con dos socios en China para vender la información a compañías en el país asiático.
El trío presuntamente robó información sobre el avión de transporte C-17 de Boeing y dos de los aviones de combate más avanzados del Pentágono, el F-22 y el F-35, fabricados por la firma Lockheed Martin. No existen indicios de que el Gobierno chino esté tras la operación.






