Las negociaciones entre Argentina y los fondos especulativos por el caso de los bonos impagos de su deuda soberana continuaron bloqueadas en Nueva York, con la perspectiva cada vez más cercana de un default del país sudamericano la semana próxima.
En esta carrera contrarreloj, el gobierno argentino denunció otra vez ser víctima de una extorsión judicial promovida por esos fondos, a los que califica de “buitres”, y aseguró que seguirá pagando su deuda reestructurada pese al fallo del juez federal estadounidense Thomas Griesa, que bloquea dinero depositado a ese efecto en Nueva York. “No se alcanzó ninguna solución en el impasse entre las partes”, señaló el mediador Daniel Pollack tras recibir nuevamente a la comitiva argentina durante algo más de una hora, luego de una reunión infructuosa el jueves.
Los representantes argentinos “regresaron a Buenos Aires para informar y buscar más instrucciones de parte de su Gobierno”, afirmó Pollack en un comunicado en el que explicó que “habló por teléfono” con los fondos y que “habrá más comunicaciones con las partes antes de la fecha de default”, el miércoles.
Del lado argentino, el Ministerio de Economía emitió un breve comunicado indicando que en la reunión “se profundizó sobre los diferentes aspectos del litigio y las diversas alternativas que se presentan”.






