Argentina rechazó ayer la amenaza de un juez de Estados Unidos de ser declarada en desacato al no haber abonado una sentencia en favor de fondos especulativos, conflicto que derivó en un bloqueo judicial de un millonario pago de la deuda pública.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reiteró el último llamamiento de la presidenta Cristina Fernández al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que intervenga en lo que la nación interpreta como violación de su inmunidad soberana.
“En un país soberano como el nuestro no existe el desacato, sino que se está violando la inmunidad soberana del país”, dijo Capitanich en rueda de prensa. El juez Thomas Griesa advirtió el viernes a Argentina que la declarará en “desacato” si insiste con declaraciones “falsas y engañosas” sobre el juicio.






