La candidata presidencial y ecologista brasileña Marina Silva, favorita para vencer en una segunda vuelta a la presidenta Dilma Rousseff, según las encuestas, propuso en el primer debate televisivo electoral un gobierno multisectorial y abierto a “los mejores” de todos los partidos.
“Tenemos que involucrar a las personas. Es así que quiero gobernar, uniendo a Brasil, con personas del bien de todos los sectores, gobernar con personas honestas y competentes”, declaró.
Silva, exministra del Medio Ambiente y abanderada del Partido Socialista Brasileño (PSB) después de la muerte del candidato Eduardo Campos, defendió así la “coherencia” para luchar contra la polarización política.
“No quiero favorecer los partidos de la polarización. Por eso quiero gobernar con los mejores y no tengo prejuicio contra la condición económica de quien quiera que sea”, subrayó Silva.
La ambientalista volvió a ser atacada por sus rivales en el tema de la agroindustria. “Mi posición es que la agroindustria es importante para la balanza comercial, pero necesita hacerse con responsabilidad social”, argumentó.
En un cara a cara directo con la mandataria Dilma Rousseff, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y que busca su reelección, Silva cuestionó la posición de la gobernante en temas como la seguridad pública y la educación. El debate fue promovido en Sao Paulo por el canal de televisión Bandeirantes con la presencia de los candidatos.






