La muerte de una mujer en Mariupol y los disparos de artillería escuchados cerca del aeropuerto de Donetsk debilitaron ayer la tregua vigente en Ucrania, la víspera de una reunión de la UE para adoptar formalmente nuevas sanciones contra Rusia.
El alto el fuego anunciado el viernes en Minsk, destinado a poner a fin a los cinco meses de combates en Ucrania que han dejado 2.600 muertos y al menos medio millón de desplazados, no convenció, sin embargo, a los países occidentales.
Tras acusar estos últimos días al gobierno de Rusia de desplegar tropas regulares en la región, los 28 Estados miembros de la Unión Europea tienen previsto adoptar formalmente hoy nuevas sanciones económicas contra Moscú, que podría entrar en vigor inmediatamente mañana.






