Ucrania y la Unión Europea ratificaron un histórico acuerdo de asociación, una nueva etapa en el distanciamiento con respecto a Rusia de esta exrepública soviética, sacudida en el este por un conflicto con los separatista prorrusos.
El Kremlin, que ve con malos ojos el acercamiento del país hacia occidente, reaccionó con el anuncio del refuerzo de su dispositivo militar en “la zona de Crimea”, la península ucraniana anexada a Rusia.
La ratificación llegó poco después de la adopción en Kiev de leyes que garantizan mayor autonomía a las regiones prorrusas del este y prevé elecciones para el 7 de diciembre de este año, así como una amnistía para los soldados y los insurgentes que se enfrentan en esta región.






