El Tribunal Constitucional español, reunido en un pleno de urgencia en Madrid, suspendió ayer la consulta sobre la independencia de Cataluña convocada para el 9 de noviembre.
Antes de esta resolución esperada, el Gobierno nacionalista catalán de Artur Mas se mostró determinado a llevar a cabo esta consulta no vinculante, destinada, según él, a “pedir la opinión de los catalanes”, y puso en marcha el operativo para poner las urnas el día programado.
Al admitir el recurso presentado por el Gobierno, el Constitucional suspendió automáticamente la votación antes de tomar una decisión definitiva en el plazo de cinco meses.
Las medidas adoptadas por Madrid para bloquear esta votación fueron aprobadas en un consejo de ministros extraordinario, luego del cual el jefe de Gobierno Mariano Rajoy atacó duramente la convocatoria.






