Un paciente ingresado en un hospital de Dallas (Texas) se convirtió ayer en el primer caso de ébola diagnosticado en Estados Unidos, tras viajar infectado por el virus desde Liberia el 19 de septiembre.
El director de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), Thomas Frieden, se mostró convencido de que el virus, que mató a más de 3.000 personas en África, no se extenderá por Estados Unidos. Añadió que el paciente infectado viajó a Estados Unidos “para visitar a familiares”.
Tras llegar al país el 20 de septiembre, el paciente no mostró síntomas hasta el día 24. Dos días más tarde buscó cuidados médicos y finalmente ingresó el 26 de septiembre al hospital, donde “fue aislado de inmediato”, explicó.






