Centenares de estudiantes y maestros mexicanos desafiaron ayer a las autoridades del estado de Guerrero (sur) al prenderle fuego a su sede de gobierno y enfrentarse con la Policía, en un recrudecimiento de las protestas por la desaparición de 43 jóvenes.
La falta de noticias sobre los estudiantes, desaparecidos el 26 de septiembre tras ser atacados por policías locales y sicarios en la ciudad de Iguala, ha disparado la tensión en Guerrero, donde un universitario alemán fue herido de bala por policías el domingo.
En Chilpancingo, estudiantes y maestros lanzaron una jornada de protestas en la que irrumpieron encapuchados en la sede de gobierno, rompieron cristales y prendieron fuego a parte del complejo.






