El Ministerio de Defensa de Brasil sacará a la calle a 15.000 militares para reforzar la seguridad de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y regionales que se celebrarán este domingo en ese país. En la primera vuelta, que tuvo lugar el 5 de octubre, se movilizaron el doble de soldados.
Esta diferencia se explica porque ahora solo se van a escoger a los gobernadores de 14 estados del país, ya que los otros 13 gobiernos regionales y el Congreso se eligieron en la primera vuelta. Además de garantizar la seguridad, los militares ofrecerán apoyo logístico para transportar e instalar las urnas.
La última encuesta sobre la intención de voto en esta segunda vuelta se publicó hace dos días, y otorga la ventaja a la actual presidenta y candidata por el Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, que cuenta con el 52% de los votos válidos frente al 48% de su rival del Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB), Aécio Neves. La diferencia es tan pequeña que, si se tiene en cuenta el margen de error de la encuesta, del 2,2%, ambos postulantes quedan en un empate técnico. Rousseff remontó ligeramente en esta recta final de la campaña, pues Neves iba por delante hasta la semana pasada.






