Un juez rechazó los argumentos del estado de Maine (noreste de Estados Unidos) de que la enfermera Kaci Hickox debería ser sometida a cuarentena ante la posibilidad de que desarrolle ébola, una victoria para la joven, que criticó la imposición de esa medida a todos quienes regresan de África Occidental.
Según el diario USA Today, el juez Charles LaVerdiere de-sestimó el viernes una solicitud del Estado para que Hickox, que regresó el mes pasado de Sierra Leona, permaneciera en cuarentena hasta el 10 de noviembre.
LaVerdiere decidió que Hickox continúe con la supervisión diaria de su estado de salud y coordine cualquier plan de viaje con funcionarios de salud pública, a los que debe alertar si desarrolla síntomas.






