Burkina Faso ha superado la crisis social y política iniciada con el derrocamiento popular del presidente Blaise Campaoré al lograr un acuerdo para establecer un Gobierno civil de transición hasta las próximas elecciones generales, que se celebrarán el siguiente año.
Su nuevo líder militar, el coronel Isaac Zida, llegó ayer a un pacto con representantes políticos, sociales y religiosos del país para ceder el poder a un civil, que todavía no ha sido designado. El acuerdo se firmó en Uagadugú impulsado por los presidentes de Ghana, de Senegal y de Nigeria.






