La ministra española de Sanidad, Ana Mato, implicada en el caso Gürtel que afecta al gobernante Partido Popular (PP), dimitió ayer, poco después de que un juez imputara a más de 40 personas en este importante escándalo de corrupción.
Su dimisión, aceptada por el presidente del Gobierno, el conservador Mariano Rajoy, se produce la víspera de la presentación en el Parlamento del plan del jefe del Ejecutivo contra la corrupción, una de las principales preocupaciones de los españoles y una de las principales causas de desafección de los electores hacia la clase política.
“He decidido presentar mi dimisión como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. No quiero, bajo ningún concepto, que mi permanencia en esta responsabilidad pueda ser utilizada para perjudicar al Gobierno de España, a su Presidente (Mariano Rajoy) ni tampoco al Partido Popular”, dijo la ministra en un comunicado.
Mato dijo que decidió “tras la publicación del auto del magistrado juez Pablo Ruz”, en el que imputa a 43 personas, entre ellas a altos responsables del PP, en el caso Gürtel, al entender que “hay indicios suficientes para sentar(los) en el banquillo”. La Fiscalía y las acusaciones deben aún pronunciarse.
Según el auto, el juez considera asimismo al conjunto del PP como “partícipe a título lucrativo” de una red acusada de sobornar a altos cargos municipales y regionales con lujosos regalos a cambio de la obtención de contratos públicos. Entre los 43 imputados figuran tres extesoreros del partido gobernante: Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís.






