El presidente cubano, Raúl Castro, cerró ayer un cónclave de 16 naciones del Caribe en La Habana con un acuerdo para fortalecer la integración en esta región insular para enfrentar un “mundo globalizado injusto y desigual”.
“Esta jornada ha sido intensa y muy fructífera, porque ha servido para estrechar aún más nuestra unidad y para reforzar nuestro compromiso de continuar trabajando juntos, incansablemente, por el desarrollo y la prosperidad de este Caribe nuestro y de América Latina”, dijo Castro al clausurar la reunión de un día.
La V Cumbre entre Cuba y la Comunidad del Caribe (Caricom) —bloque de 15 países principalmente anglo y franco hablantes—, aprobó una declaración final que consideró “fundamental continuar fortaleciendo la integración regional mediante el diálogo político, la cooperación y el incremento del comercio entre los países del Caribe y América Latina”.
Los 16 países caribeños, que tienen escaso comercio entre sí a pesar de su cercanía geográfica, se comprometieron a “continuar impulsando (…) proyectos para mejorar la infraestructura y conectividad aérea y marítima” entre ellos, y a “ampliar” sus “relaciones económicas y comerciales”.
Fundada en 1973, la Comunidad del Caribe está integrada por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Haití, Granada, Guyana, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Trinidad y Tobago.






