El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, autorizó ayer la imposición de nuevas sanciones contra Corea del Norte, como “primer aspecto” de la respuesta estadounidense al “destructivo” ciberataque contra Sony.
Las nuevas sanciones afectarán a tres entidades norcoreanas, incluida una agencia de inteligencia gubernamental, y a diez individuos que trabajan para esas empresas y para el Gobierno norcoreano, informó el Departamento del Tesoro.
“Esta orden no va dirigida al pueblo de Corea del Norte, sino que está destinada al Gobierno de Corea del Norte y a sus actividades que amenazan a los Estados Unidos y a otros”, indicó Obama en una carta enviada a los líderes de la Cámara Baja y el Senado. El ataque ocurrió el 24 de noviembre.






