Los cuatro rehenes muertos en el supermercado judío en París fueron «probablemente» asesinados el viernes por el secuestrador Amedy Coulibaly antes del inicio de su ataque, declaró a la prensa durante la noche el fiscal de París, François Molins.
«Ningún rehén murió durante el asalto de las fuerzas del orden», aseguró Molins, quien confirmó que Coulibaly había «amenazado con matar a todos los rehenes» que tenía en su poder.






