El gigantesco caso de corrupción en Petrobras se agravó con la detención temporal del tesorero del Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y con la ampliación de las investigaciones a una subsidiaria de la petrolera estatal.
El tesorero del PT, João Vaccari Neto, el primer político detenido en el marco de la investigación, prestó declaración a la Policía Federal en Sao Paulo durante casi tres horas y después fue puesto en libertad porque no fue imputado por ningún delito.
El fiscal Carlos Fernando Lima explicó que el tesorero fue llamado a declarar porque se sospecha que “solicitó donaciones legales e ilegales” a varias empresas socias de Petrobras, que son investigadas por las corruptelas.
El caso se refiere al pago de sobornos multimillonarios a partidos políticos, legisladores y ejecutivos de Petrobras con fondos de la empresa pública y de decenas de compañías que tenían contratos con la petrolera.
Vaccari Neto afirmó que el PT “no tiene caja dos ni cuentas en el exterior, no recibe donaciones en efectivo y solamente recibe contribuciones legales, conforme a la ley, prestando cuentas a las autoridades competentes”. Según se dio a conocer, el exgerente de Petrobras Pedro Barusco declaró, a cambio de un acuerdo de reducción de su pena.






