Al menos 32 personas murieron en ataques en Bagdad ayer, horas antes del levantamiento previsto del toque de queda nocturno vigente en la capital iraquí desde hace años.
El atentado más sangriento ocurrió el sábado en un restaurante del barrio Bagdad al Jadida (este) a las 23.00. Un suicida detonó un cinturón de explosivos causando al menos 23 muertos y 40 heridos. Otro ataque causó cerca de 9 fallecidos y 28 heridos en un centro comercial en el corazón de la capital iraquí.
A pesar de la frecuencia de los ataques en Bagdad, el Primer Ministro iraquí ordenó el levantamiento del toque de queda a partir del sábado a medianoche, para restablecer en la medida de lo posible la “normalidad pese a la guerra”.






