El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, se mostró ayer dispuesto a aceptar prolongar el “acuerdo del préstamo” a Grecia, pero no el “programa”, y pidió a sus socios que dejen de lado los ultimatos y traten de hallar con Atenas, “como iguales”, un pacto que sea una “buena solución”.
Al término de la reunión del Eurogrupo en Bruselas, subrayó a los socios del euro que “en la historia de la Unión Europea nada bueno ha surgido de los ultimatos”, en referencia al plazo que los países del euro dieron a Atenas para aceptar su oferta.
La reunión de las 19 naciones del Eurogrupo, y que comparten la moneda única, terminó ayer sin acuerdo sobre el futuro de la asistencia a Grecia y dando de plazo a Atenas hasta el viernes para decidir si pide una ampliación del programa.






