Los países de la Unasur rechazaron en Caracas “cualquier intento de desestabilización democrática” en Venezuela, en referencia a las reiteradas denuncias del gobierno de Nicolás Maduro sobre una supuesta conspiración en marcha.
“Todos los estados de Unasur sin excepción (…) rechazan y rechazarán cualquier intento de desestabilización democrática de orden externo que se presente en Venezuela”, declaró el secretario del bloque, el colombiano Ernesto Samper, acompañado por los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador.
La misión diplomática de Unasur llegó a Venezuela para mediar en la crisis política entre el Gobierno y la oposición, fruto de la delicada situación económica que vive el país petrolero.
Ambas partes establecieron un diálogo tras varios meses de sangrientas protestas que dejaron 43 muertos y centenares de heridos en 2014, pero fue suspendido en mayo.
En medio de una recesión económica con alta inflación y escasez de productos básicos, Maduro lanzó una ofensiva contra la oposición por su supuesta participación en un complot.
La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) reiteró a los cancilleres de la Unasur que solo retomarán el diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro si éste libera a los políticos de oposición. Una representación de la MUD acudió a una reunión con los diplomáticos y dejó claro como condición mínima “la libertad de los presos políticos”, según Jesús Chúo Torrealba, de la alianza.






