El primer ministro israelí saliente, Benjamin Netanyahu, ganador de las elecciones legislativas, prometió el miércoles hacer todo lo necesario para garantizar la «prosperidad y la seguridad» de los israelíes, durante una visita al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, el lugar más santo del judaísmo.
Netanyahu, que tiene prácticamente asegurado seguir al frente del gobierno, se mostró «emocionado por la responsabilidad» que le confiaron el martes los electores en las urnas. «Haré todo lo posible para garantizar la prosperidad y la seguridad de todos los ciudadanos de Israel y si Dios quiere, lo lograremos», dijo.






