Millares de indígenas y campesinos guatemaltecos se manifestaron ayer en las calles de la capital para exigir la renuncia del presidente Otto Pérez, cuyo Gobierno está acorralado por escándalos de corrupción.
El último capítulo de esta trama se registró ayer con el arresto de directores del banco central y de la seguridad social, acusados de fraude fiscal.
El Mandatario consideraba ya superada la crisis iniciada hace un mes al revelarse una red de defraudación fiscal en aduanas, que provocó la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti, cuando ahora se anuncia la detención de los principales ejecutivos del banco central y de la seguridad social.
Las autoridades acusan a los detenidos de asociación ilícita, tráfico de influencias, cobro ilegal de comisiones y cohecho.






