El gobernador de California, Edmund Brown, declaró en emergencia la zona turística de la costa del Pacífico cercana a Santa Bárbara, afectada por la ruptura de un oleoducto que vertió cientos de miles de litros de crudo al océano.
“Vamos a hacer todo lo que sea necesario para proteger la costa de California”, señaló el Gobernador después de anunciar la declaratoria de emergencia. Equipos enviados a la zona recogían el petróleo en lugares como la playa de Refugio, donde se evacuó un camping.
Se estima que se derramaron al menos 400.000 litros de petróleo, de los cuales 80.000 fueron al mar. La mancha negra, que comenzó a formarse el martes, afectó unos 14 kilómetros.






