El presidente de EEUU, Barack Obama, pidió al Senado que apruebe la ley que termina con el recojo de datos telefónicos de millones de ciudadanos por la Agencia de Seguridad Nacional, aunque evita que expiren otras medidas antiterroristas.
“Mañana a la medianoche algunas herramientas importantes contra los terroristas expirarán (…) porque el Congreso no las habrá renovado, y ocurrirá porque la Ley de Libertad, se ha quedado atascada en el Senado”, dijo el Presidente en su discurso semanal.
Con 57 votos a favor y 42 en contra, por debajo de los 60 necesarios para ser aprobada, el Senado bloqueó la semana pasada la Ley de la Libertad de EEUU (“USA Freedom Act”), que prohíbe la recogida masiva de datos telefónicos y modifica la Ley Patriota, aprobada tras los atentados del 11S. De salir adelante esa norma, hubiese enmendado la Sección 215 de la Ley Patriota, que ampara la recogida de datos telefónicos de millones de ciudadanos sin vínculos con el terrorismo, pero hubiese renovado la validez del conjunto de la ley con éste y otros cambios hasta 2019.
Obama explicó que seguirían vigentes las capacidades de las agencias de seguridad para investigar redes terroristas con una orden judicial para ciertos registros o intervenciones telefónicas concretas para rastrearlos.
Respecto a la recogida masiva de datos, dijo que eliminarla ayudará a aumentar la transparencia y “construir confianza en el pueblo estadounidense de que su privacidad y sus libertades civiles están siendo protegidas”.






