El presidente estadounidense Barack Obama repudió hoy las «muertes sin sentido» registradas tras un tiroteo en una iglesia de la comunidad negra de Charleston, en el sur de Estados Unidos, evocando además su «tristeza» y su «cólera».
«Debemos admitir el hecho de que este tipo de violencia no se observa en otros países desarrollados», dijo Obama, llamando nuevamente a una mayor regulación en la venta de armas de fuego en Estados Unidos. «El hecho de que esto tenga lugar en una iglesia negra genera evidentemente interrogantes sobre una página sombría de nuestra historia», precisó.






