El papa Francisco se refirió ayer a la importancia de la Eucaristía para señalar que “no es una oración privada o una bella experiencia espiritual”, sino el camino para convertirse en “personas de paz, de perdón, de reconciliación”.
“A veces, con respecto a la misa, se siente esta objeción: ‘¿Para qué sirve la misa? Yo voy a la iglesia cuando tengo ganas y rezo mejor solo’. Pero la Eucaristía no es una oración privada o una bella experiencia espiritual, no es una simple conmemoración de aquello que Jesús ha hecho en la Última Cena”, aseguró Francisco.
“Es un gesto que actualiza y hace presente el evento de la muerte y la resurrección de Jesús: el pan es realmente su Cuerpo ofrecido, el vino es realmente su Sangre derramada”.






