La Policía de Chile capturó el viernes al capitán retirado del Ejército Arturo Silva, prófugo desde hace 24 días tras haber sido condenado junto con otros 13 militares chilenos y uruguayos por la muerte de un exagente de la dictadura.
El excapitán del Ejército fue condenado el 14 de agosto junto con otros exmilitares chilenos y uruguayos a entre 5 y 20 años de prisión por el asesinato del químico Eugenio Berríos, un exagente de la dictadura que fue encontrado muerto en 1995 en Uruguay, adonde huyó tras concluir la dictadura de Pinochet.
Confabulados con la dictadura chilena para borrar los rastros de sus crímenes, militares uruguayos concretaron el asesinato de Berríos, en lo que se cree es uno de los últimos vestigios del llamado Plan Cóndor.






