Estados Unidos desactivó una “amenaza” contra el papa Francisco, que llegará al país en menos de diez días, afirmó ayer un legislador estadounidense sin brindar mayores precisiones.
“Vigilamos de muy cerca las amenazas contra el Papa, que llegará al país en muy poco tiempo. En un caso en particular intervinimos”, declaró a la cadena de televisión ABC el presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes, Michael McCaul.
A Francisco le gusta el contacto con la gente que lo recibe durante sus viajes, un punto que preocupa a las autoridades estadounidenses, dijo McCaul.
McCaul señaló que tuvo conocimiento de la amenaza desactivada en una reunión con el US Secret Service, una agencia gubernamental encargada de la protección de los dirigentes estadounidenses y de algunas personalidades extranjeras.






