La Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) confía en que la reunión del lunes en Quito entre los presidentes de Colombia y Venezuela ponga fin a la crisis diplomática y fronteriza que deja unos 1.500 colombianos deportados.
“La Secretaría General de Unasur formula sus mejores votos por el buen suceso de los diálogos del próximo lunes, que encontrarían solución a la crisis que ha afectado a los hermanos colombianos y venezolanos”, apuntó el bloque suramericano en un comunicado.
El lunes, los presidentes Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro se reunirán en Quito para tratar de resolver la crisis bilateral que empezó el 19 de agosto, cuando Caracas declaró el estado de excepción y cerró puntos fronterizos.
Venezuela justificó los cierres fronterizos como una medida para combatir el paramilitarismo colombiano y el contrabando, a raíz de un ataque a militares venezolanos que dejó tres heridos.






