México conmemoró ayer el 30 aniversario del terremoto de 1985 que asoló la capital del país con la mirada puesta tanto en el pasado como en el futuro, al recordar a las miles de víctimas y realizar un simulacro en el que ensayaron nuevos sistemas contra el fenómeno.
“A tres décadas de ese trágico episodio, México está mejor preparado para responder con rapidez, oportunidad y eficacia ante las contingencias”, aseguró vía Twitter el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.
Memoria. A las 07.19 hora local del 19 de septiembre de 1985 un terremoto de magnitud 8,1 en la escala de Richter, con epicentro en la costa del Pacífico, demolió cerca de un tercio de los edificios de la Ciudad de México causando 20.000 muertos, según fuentes oficiales, y 45.000 de acuerdo con organizaciones civiles.
Fue una catástrofe que la capital no está dispuesta a olvidar ni quiere que se repita.
Así lo detalló el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, tras oficiar un acto solemne en la Plaza de la Solidaridad, lugar que ocupó el emblemático Hotel Regis hasta derrumbarse durante aquel violento movimiento tectónico. “Hoy estamos obligados a seguirnos preparando, a seguir trabajando en la capacitación, en la toma de conciencia. En este mismo lugar se perdieron vidas y se escribieron historias de héroes, hombres y mujeres”, remarcó.
Por ello, la capital realizó ayer, como cada año, un gran simulacro en el que, según fuentes oficiales, participaron 16.000 inmuebles y 6 millones de capitalinos, cifra similar a la de 2014. Por primera vez, la alerta sísmica sonó a través de 8.200 altavoces instalados en las calles de la ciudad.






