Un niño de tres años murió ahogado ayer cerca de la isla griega de Quíos luego de que explotara el motor de la lancha en la que viajaba junto con varias personas, informó la guardia costera griega.
La explosión arrojó al agua a los pasajeros al este de la isla. Quince personas pudieron ser rescatadas, entre ellas dos que tuvieron que ser hospitalizadas. Las autoridades detuvieron a un individuo de 18 años, sospechoso de ser un traficante de personas.
Poco después, la Policía de Tesalónica anunció que una niña siria de cinco años murió el viernes cuando un tren la atropelló mientras caminaba por la vía cerca de la localidad de Alejandrópolis. Grecia se ha visto desbordada por la mayor crisis migratoria desde la II Guerra Mundial. Según la ONU, más de 800.000 migrantes cruzaron el Mediterráneo rumbo a Europa en lo que va del año, de los cuales 3.400 murieron en el intento.






