El presidente francés, François Hollande, anunció ayer un plan de urgencia de “más de 2.000 millones de euros” para invertir la curva del desempleo, una condición a la que supeditó su candidatura en 2017 a un segundo mandato.
En un país cada vez más desencantado por las promesas no cumplidas, el tiempo apremia para Hollande, que había prometido invertir esa curva antes de fin de 2013.
Pero el desempleo no cesó de aumentar desde su elección, y afecta ahora a más de tres millones y medio de personas en Francia, es decir más del 10% de la población activa. “Esos 2.000 millones de euros serán financiados sin tasas suplementarias de ningún tipo”, explicó Hollande.






