El presidente de México, Enrique Peña Nieto, promulgó ayer la reforma a la Constitución que establece a la Ciudad de México como un estado más del país, el número 32, dándole autonomía para configurarse política y administrativamente.
“La Ciudad de México se mantiene como sede de los poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos, pero ahora tendrá autonomía concerniente a su régimen interior y a su organización política y administrativa”, señaló el Mandatario en un acto en el Palacio Nacional.
Democracia. Previo a la firma del documento de promulgación de esta reforma política del Distrito Federal, que pasará a llamarse oficialmente Ciudad de México, Peña Nieto destacó que, con este “triunfo de la democracia”, los habitantes de la urbe gozarán “de una carta de derechos acorde a sus libertades y aspiraciones”.
Por ello, señaló que el siguiente paso de gran trascendencia es el de establecer una Asamblea Constituyente, que conformarán 100 diputados, con diversidad de opiniones, conocimientos y colores políticos.
“Hoy es un gran día para el federalismo, la democracia y la vida republicana en México, y un gran día para los ciudadanos de la Ciudad de México. Hoy nuestra democracia avanza”, dijo ante representantes de los tres poderes del Estado y del Gobierno del Distrito Federal.






