El primer juicio por crímenes sexuales durante la guerra civil de Guatemala ha culminado, más de 30 años después de los hechos, en elevadas penas para dos militares.
Un tribunal condenó este viernes a 120 años de prisión al teniente coronel retirado Steelmer Reyes Girón, de 59 años, y a 240 años al ex comisionado militar (civil al servicio del Ejército) Heriberto Valdez Azij, de 74, tras encontrarlos culpables de delitos de lesa humanidad perpetrados en el marco de la guerra civil librada en este país centroamericano entre 1960 y 1996. Ambos fueron juzgados por mantener secuestradas a 11 mujeres de la etnia maya-keqchí, a las que convirtieron en esclavas sexuales de un destacamento militar.






