El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva abandonó la comisaría de la Policía Federal a la que fue conducido este viernes (4 de marzo) a declarar, tras un interrogatorio que se prolongó por más de tres horas ante los responsables por la investigación del escándalo de corrupción en la estatal Petrobras.
Lula, que había sido llevado a la comisaría de la Policía Federal en el aeropuerto de Congonhas de Sao Paulo a las 08.00 hora local (11.00 GMT), salió de la terminal hacia las 11.30 (14.30 GMT) en un coche particular y se dirigió a la sede de la dirección nacional del Partido de los Trabajadores (PT), en el centro de la mayor ciudad brasileña.






