El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pasó a la ofensiva tras una semana en que la oposición recogió las firmas para pedir un referéndum revocatorio contra él, llamando a sus seguidores a rebelarse de forma “pacífica” si lo expulsan del poder.
“El referéndum es una opción, no una obligación. Lo único que es obligación son las elecciones presidenciales y serán en diciembre de 2018”, dijo en su discurso por el Día del Trabajo, transmitido en directo por todas las cadenas de televisión de Venezuela.
Maduro también ordenó al oficialismo que “tome” las industrias cerradas, mientras sus seguidores entonaban cánticos contra Empresas Polar, el mayor grupo privado del país, que confirmó el sábado que había cerrado sus fábricas de cerveza y malta —que abastecen 70% del mercado— por no poder acceder a divisas para importar materia prima.






