La expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) y su hijo, el diputado Máximo Kirchner, empezaron a ser investigados ayer por presuntas irregularidades en el manejo de un negocio inmobiliario familiar, revelaron fuentes de los tribunales.
La causa es la segunda que se le inicia a la exmandataria peronista de centroizquierda tras ser acusada por su política cambiaria a través del Banco Central (BC, autoridad monetaria).
El nuevo caso es impulsado por el fiscal federal Carlos Rívolo. La investigación pone en la mira supuestos manejos poco claros en la sociedad inmobiliaria Los Sauces, que alquila locales y terrenos en la patagónica provincia de Santa Cruz, a 2.800 kilómetros al sur de Buenos Aires.






