El 15 de diciembre, el presidente Evo Morales visitará el Vaticano, donde se reunirá con el papa Francisco, con quien dialogará sobre la demanda marítima, las aguas del Silala y, como “punto fundamental”, según la Cancillería, de la democracia en Bolivia.
El canciller Fernando Huanacuni explicó ayer que el Mandatario dialogará con el máximo representante de la Iglesia Católica, en el marco de una “agenda abierta”, en torno a un balance de 2017 y las proyecciones para 2018, además de abordar detalles de los dos procesos judiciales que se ventilan ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
“La visita con el Papa para nosotros es trascendental porque no solo en Bolivia sino en el mundo hay varios adherentes católicos. Estamos siempre preocupados en defender la institucionalidad, que significa respecto a la soberanía, estamos hablando del tema Venezuela, Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos y un punto fundamental: la democracia”, sostuvo Huanacuni.
El encuentro se registrará en medio de tensiones entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), surgidas luego de que los obispos pidieron respeto al referéndum del 21 de febrero de 2016 y a la alternancia y en momentos en que el MAS busca que el Tribunal Constitucional Plurinacional avale la repostulación indefinida de autoridades electas.
“Este hecho constituye un grave daño a la democracia, y desconoce la voluntad popular expresada en el referéndum del 21 de febrero de 2016”, señala parte de un comunicado emitido a principios de octubre por la CEB.
El año pasado, el pueblo rechazó, a través del voto, una modificación parcial de la Constitución Política para dar paso a otra repostulación del presidente Morales.
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(25/10/2017)






