Los fallecidos por la explosión de un ducto de gasolina mientras era saqueado por pobladores en el estado de Hidalgo (centro) aumentó a 130 mientras que 15 personas más permanecen hospitalizadas, informaron este jueves autoridades mexicanas.
De estos 130 fallecimientos, 68 se produjeron al momento de la explosión, ocurrida la tarde del 18 de enero cuando habitantes de la comunidad de Tlahuelilpan sustraían gasolina en todo tipo de recipientes de un ducto perforado por traficantes de combustible.
Algunas de las 15 personas que continúan hospitalizadas son reportadas como graves ya que presentan quemaduras en más de 80% de su cuerpo.
La explosión es el el incidente más mortífero ligado robo de combustible, delito que se ha recrudecido en México en los últimos años y que deja pérdidas anuales de unos 3.000 millones de dólares a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
La tragedia sucedió en momentos en que el presidente Andrés Manuel López Obrador impulsa una estrategia nacional para acabar con el robo de combustible, conocido popularmente como «huachicol».






